domingo, 10 de abril de 2011

Retribución

Tarde o temprano todos acabamos teniendo nuestro merecido.

Hace tiempo que superé que mi hora iba a llegar. De hecho, estuve varias semanas reflexionando acerca de la existencia y de si algo tenía sentido de verdad cuando todos morimos igual.

¿Merece algo la pena que es etéreo?

Durante mucho tiempo pensé que no. Que mi éxito profesional, que mi trabajo y mi autorrealización como persona no tenían ningún destino más que el olvido en el tiempo cuando yo haya esparcido mi materia orgánica en el subsuelo.

Era una forma de nihilismo


Y todos esos hijos de puta que se critican en las canciones-protesta. Esos políticos, banqueros, rateros, manipuladores, mentirosos me parecieron exentos de culpa en última instancia


Pero de pronto me di cuenta de que esa gente probablemente no viva pensando que va a morir

Las desgracias son iguales para todos, pero no todos las cobramos igual. El dolor a lo largo de la vida es igual para todos, incluso para algunos la verdadera redención es la muerte y el final de éste ( para más de los que imaginamos )


Pero para otros, los que han vivido deshonestamente, los que han mentido, estafado y hecho putadas...la muerte es el verdadero castigo.

Es algo con lo que vivo últimamente.


Tengo la estúpida creencia de que todos nos encontramos al final con nosotros mismos y vemos nuestra trayectoria. Nos miramos al espejo y vemos como somos en realidad.

El que habla consigo mismo se mira al espejo sin ver nada nuevo.

El que ha esquivado su reflejo durante toda la vida se asusta.




La verdad, no me imagino hace 6 meses escribiendo esto. Pero quizá he avivado un sentimiento vitalista dentro de mi.

Tengo la necesidad de saber, de informarme. Saber es poder.


Aun así, sigo repudiando a todos aquellos que quieren ser felices a jornada completa.

He hecho distinción entre vitalismo y felicidad.

Quizá lo que yo llamo vitalismo no sea estrechamente eso. Yo me refiero al clásico carpe diem. A desenvolverme en la naturaleza.

A rechazar la esencia del hombre moderno y poder ver las cosas como son. No me explico nada bien

En cualquier caso, comentaba lo de la felicidad por que como he dicho, no hay blanco sin negro. No hay vida sin muerte, y no hay felicidad sin dolor.


Todo tiene, a mi entender, dos caras como mínimo.


Así que, gente que tiene la imperiosa necesidad de ser feliz en todo momento, os recuerdo:


Todos acabamos teniendo nuestro merecido.


Vivir conscientes es la clave

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